El restaurante La Pava, en la autovía C-31 de Castelldefels, ha cerrado definitivamente tras 65 años de servicio. Varios carteles en las puertas anuncian el fin de este negocio familiar.
El restaurante La Pava, ubicado en la autovía C-31 (km 182), a medio camino entre Gavà, Castelldefels y el aeropuerto, ha cerrado de forma permanente tras 65 años de actividad. Según publica elperiodico.com, varios carteles colocados en las puertas del establecimiento anuncian el cierre, que ha pillado por sorpresa a los vecinos de la localidad costera.
Fundado en 1958, este restaurante familiar ha acompañado durante décadas a numerosas familias y clientes. El local hacía las veces de pizzería, bar, pollería, gasolinera y quiosco, y se había convertido en un referente gastronómico para los municipios de la costa y de toda la comarca del Baix Llobregat.
La noticia ha provocado reacciones en las redes sociales. “Una parte de mi corazón muere ante esta triste noticia”, expresa una usuaria en Facebook. “Era un restaurante único; de lo mejor de Castelldefels”, comenta otro cliente. Una mujer que vivió 35 años en Sant Joan Despí recuerda: “La Pava era muy conocida por todos; una referencia para mucha gente”.
Durante sus más de seis décadas de historia, el establecimiento fue un punto habitual para vecinos y visitantes de la zona. Sus pizzas y su comida para llevar formaron parte del recuerdo de varias generaciones. La Pava también acumulaba historias curiosas, como la de un joven Luis Miguel, que con apenas 15 años habría firmado allí uno de sus primeros contratos.
El cierre pone fin a la historia de uno de los negocios más conocidos de la zona, que durante décadas formó parte del paisaje de la C-31 y de la memoria de vecinos de Castelldefels y otros municipios del Baix Llobregat.
