La Unión Extremeña de L'Hospitalet, con sede en Bellvitge, mantiene vivas las tradiciones de los migrantes que ayudaron a levantar barrios obreros como Sant Ildefons, Bellvitge o Casablanca. La entidad, que llegó a tener 400 socios, hoy reúne a entre 70 y 80, en su mayoría jubilados.
Los barrios obreros de Barcelona y su área metropolitana crecieron en la segunda mitad del siglo XX con la llegada masiva de migrantes de otras regiones de España. Extremeños, andaluces y castellanos no solo se instalaron en ellos, sino que en muchos casos participaron directamente en su construcción, ya fuera con casitas de autoconstrucción o como obreros en los polígonos de vivienda. Así ocurrió en Gavarra y la Ciudad Satélite (luego Sant Ildefons) en Cornellà, en Torre Baró en Barcelona, en Bellvitge en L'Hospitalet y en Casablanca y Ciutat Cooperativa en Sant Boi, según publica elperiodico.com.
La Unión Extremeña de L'Hospitalet, fundada en 1991 tras escindirse de una entidad anterior, tiene su sede en Bellvitge. Su presidente, Andrés del Barco, recuerda que la entidad llegó a tener 400 socios y que hoy quedan entre 70 y 80, la mayoría jubilados o cerca de la jubilación. Del Barco, nacido en Mirabel (Extremadura), llegó a Catalunya con 24 años y pasó por Can Vidalet (Esplugues), Pubilla Cases y finalmente Bellvitge.
El coro de la entidad ensaya los jueves por la tarde. En el ensayo del 10 de septiembre, al que acudieron seis miembros, preparaban siete canciones para actuar al día siguiente en las fiestas de Bellvitge, entre ellas 'La jota de Bellvitge' y 'La uva', que alaba a las muchachas de Olivenza (Badajoz).
Éramos arrendatarios. Pero los años sesenta fueron una ruina. Traían la carne y el trigo de fuera. Te hinchabas a trabajar y no te lo pagaban”, explica Del Barco sobre las razones que le empujaron a emigrar.
El tejido asociativo extremeño en Catalunya también ha logrado reconocimiento institucional. El Govern trasladará en 2026 a Extremadura los actos de la Diada que hasta ahora acogía Madrid. El presidente de la Federación de Asociaciones Extremeñas en Catalunya (FEAC), Manuel Guerrero, vecino de Sant Boi, agradeció la decisión en un acto por el Día de Extremadura celebrado el miércoles 9 de septiembre en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona.
Reconocemos el sentido del acto en Extremadura como homenaje a los que un día abandonamos nuestra tierra en busca de un futuro mejor para nosotros y nuestras familias”, dijo Guerrero. “Estoy convencido de que los que nos sentimos tan catalanes como extremeños, o tan extremeños como catalanes, estamos enormemente satisfechos de esta decisión”, añadió.
La Unión Extremeña de L'Hospitalet celebrará su próxima actuación en las fiestas de Bellvitge, donde el coro interpretará su repertorio. La entidad mantiene abierta su sede en el barrio para acoger a nuevos socios y preservar las tradiciones extremeñas en el área metropolitana.
