Una veintena de estudiantes gitanos empezarán este curso una carrera en universidades catalanas. La Generalitat les reserva plazas desde 2018 para combatir su baja presencia en la educación superior.
Una veintena de estudiantes gitanos iniciarán este curso estudios universitarios en diferentes centros de Cataluña, según ha podido saber este diario. Se benefician de la reserva de plazas que las universidades catalanas aplican desde 2018 para este colectivo, que actualmente apenas cuenta con un centenar de alumnos en las aulas universitarias.
Los consejeros de Derechos Sociales, Raúl Moreno, y de Investigación y Universidades, Núria Montserrat, recibieron a principios de septiembre a estos preuniversitarios en el edificio histórico de la Universidad de Barcelona. En el encuentro, ambos responsables hablaron con ellos sobre "las necesidades y sobre todo sobre las oportunidades" que se abren con el inicio de sus estudios superiores.
La universidad es el verdadero motor de ascensor social de la sociedad catalana", afirmó Moreno.
El consejero también admitió que "todavía tenemos una prevalencia del abandono escolar por parte del colectivo gitano, sobre todo en la ESO". Para paliarlo, la Generalitat impulsa ayudas como los Planes Integrales del Pueblo Gitano o la recientemente aprobada Estrategia Catalana del Pueblo Gitano 2026-2030, que ofrecen asesoramiento y recursos a quienes optan por estudios superiores.
Una de las metas de estas políticas es que los estudiantes gitanos actúen como referentes dentro de su comunidad. "Cuando una persona gitana estudia una carrera universitaria, su entorno lo sabe y conoce que no solo es posible estudiar en la universidad, sino que ello comporta ser una persona profesional en tu ámbito", señaló Moreno, quien destacó el "efecto de red" que esto genera. Montserrat, por su parte, subrayó que "el objetivo es que estos jóvenes puedan convertirse en referentes".
Durante el coloquio, varios futuros alumnos relataron la importancia de tener referentes para decidirse a estudiar. Un joven que empezará Medicina contó que sus amigos habían "flipado" al saber sus intenciones académicas. Otro reconoció que al principio "veía imposible" hacer carrera porque "apenas hay referentes gitanos en la universidad", pero que cambió de opinión al conocer a uno.
Janira Puig Cortés, de 18 años y vecina de Cambrils, tuvo los referentes en casa: "Mi familia siempre me ha transmitido la importancia de estudiar y de formarte como persona para poder tener un criterio propio y poder ver los problemas del mundo". En pocos días empezará Derecho y Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Barcelona. "Una amiga de la familia que trabaja en proyectos de integración del pueblo gitano me dio a conocer el proyecto de la Generalitat mediante el cual se reservan plazas universitarias para el colectivo gitano", explicó.
La consellera Montserrat recordó que las pruebas de acceso a la universidad para quienes acaban de aprobar el bachillerato no son la única vía de entrada. Es el caso de Juan José Pisa Flores, de 35 años y vecino de Castellbisbal, que empezó a trabajar en el Hospital de Bellvitge y ahora podrá cursar estudios superiores gracias a esta iniciativa.
