La Guardia Urbana de L'Hospitalet ha retirado 502 patinetes eléctricos en lo que va de año, un 47,6% más que en todo 2025, según el Ayuntamiento.
La Guardia Urbana de L'Hospitalet de Llobregat ha superado este mes de agosto los 500 patinetes eléctricos requisados durante 2026. Con los cuatro vehículos retirados el pasado viernes 28 de agosto, en el marco del dispositivo policial Kanpai-Bastió desarrollado junto a los Mossos d'Esquadra, el balance acumulado se eleva hasta los 502 vehículos de movilidad personal (VMP), según publica El Periódico.
El Ayuntamiento de L'Hospitalet destaca en un comunicado que la cifra representa "un incremento significativo" respecto al año anterior: durante todo 2025 se requisaron 340 patinetes, por lo que en los ocho primeros meses de 2026 ya se han retirado 162 vehículos más, un 47,6% más. El consistorio atribuye el aumento a "la intensificación de los dispositivos policiales y de los controles específicos" sobre estos vehículos en diferentes puntos de la ciudad.
La retirada de patinetes en la vía pública no es una cuestión menor en la segunda ciudad de Cataluña. Según los Mossos d'Esquadra, en los últimos años la mitad de los robos con violencia que se cometen en las calles de L'Hospitalet los realizan personas que circulan en patinete, ya sea para cometer el delito o para huir después. Aunque la tendencia delincuencial ha ido a la baja en los últimos meses, los controles buscan reducir los robos en la localidad.
Los dispositivos tienen una doble finalidad: prevenir la delincuencia y retirar de la vía pública los VMP que incumplen la normativa o suponen un riesgo para la seguridad vial. Además de los controles en dispositivos como Kanpai o Bastió, la Guardia Urbana y los Mossos mantienen activo el dispositivo Nimbus, centrado específicamente en el control de patinetes. Según el Ayuntamiento, Nimbus permite intensificar "la detección de vehículos manipulados, patinetes que incumplen las condiciones legales de circulación y otras conductas que pueden comportar un riesgo para la seguridad vial".
Entre las circunstancias que motivan una intervención policial figuran la circulación con vehículos manipulados para aumentar sus prestaciones, la falta de los requisitos obligatorios para circular u otros incumplimientos graves. Los vehículos requisados son trasladados al depósito municipal, donde permanecen hasta que sus titulares regularizan su situación o, si no se produce esa regularización, son destruidos. El consistorio avanza que continuará intensificando los controles de los VMP.
