Jennifer, de 43 años, trabajaba en un bufete de abogados en Barcelona y ahora imparte pilates y clases dirigidas en Cuerva (Toledo) y pueblos cercanos. Se mudó por amor hace una década.
Jennifer, de 43 años, ha cambiado el despacho de abogados de Barcelona por las clases de pilates en Cuerva, un municipio de unos 1.200 habitantes en los Montes de Toledo, a 30 minutos de Toledo y una hora de Madrid. La historia la ha contado ella misma en el programa 'Yo me quedo aquí', de Castilla-La Mancha Media, según recoge elperiodico.com.
Vivió 33 años en la capital catalana, donde trabajaba en un bufete organizando eventos y gestionando empresas y, en su tiempo libre, era modelo. Hace diez años se trasladó a Castilla-La Mancha por amor: conoció a quien hoy es su marido en una visita a Toledo para ver a una prima.
La vida me ha dado un giro total, soy instructora de pilates y de clases dirigidas en Cuerva y en los pueblos de alrededor
Antes de dedicarse a la enseñanza, trabajó en una empresa de formación de pilates en el departamento de marketing. Para entender el producto y atender al cliente necesitó formarse, y esa formación la llevó a hacer prácticas y a querer seguir con el pilates. "De pronto, me llovió la oportunidad de dar clases", explica.
Hoy recorre localidades como Pulgar, Layos, Noez y Totanés para llevar baile, pilates y gimnasia activa a personas mayores y pequeñas, evitando que tengan que desplazarse a la ciudad. Madre de dos hijos, defiende que en los pueblos hay oportunidades reales y una comunidad que cuida de los suyos.
La decisión de dejar Barcelona no ha tenido vuelta atrás: asegura que no volvería a su rutina anterior. Para los vecinos de Cuerva y de los municipios cercanos, su actividad supone una oferta de ejercicio que antes obligaba a desplazarse a Toledo.
