TMB ha completado este verano el recrecido de las andanadas de las estaciones de Sants Estació (L5) y Torrassa (L1), una actuación que reduce el desnivel y la separación con el tren para mejorar la seguridad y la accesibilidad.
Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha terminado las obras de recrecido de las andanadas en las estaciones de Sants Estació (L5) y Torrassa (L1), según publica el Ayuntamiento de Barcelona. La actuación, ejecutada durante el verano, reduce la distancia vertical y horizontal entre el tren y la infraestructura, lo que elimina los escalones altos y los huecos excesivos.
La presidenta de TMB, Laia Bonet, ha señalado que la compañía "sigue trabajando para avanzar hacia un metro más accesible, seguro e inclusivo, con actuaciones que favorecen la autonomía de las personas y mejoran la experiencia de viaje del conjunto de la ciudadanía". La obra beneficia especialmente a personas con movilidad reducida, pero también a viajeros con maletas, carritos de bebé o niños pequeños, algo frecuente en el intercambiador de Sants.
Con estas dos estaciones, el plan de adaptación de las líneas convencionales continúa. Las 40 estaciones de las líneas automáticas no requieren esta intervención, ya que se diseñaron con el recrecido ya ejecutado y disponen de puertas de andén.
TMB cuenta con una partida presupuestaria anual de 900.000 euros para este fin, que permite recrecer dos estaciones cada año. La elección de las próximas ubicaciones se hará según criterios técnicos de seguridad, accesibilidad, alta demanda y características especiales, como intercambiadores estratégicos o zonas con grandes eventos.
