Un informe de la Sindicatura de Comptes de Catalunya revela que entre enero de 2022 y marzo de 2025 únicamente seis de los 23 municipios obligados a tener Zona de Bajas Emisiones sancionaban a los vehículos contaminantes. El organismo fiscalizador critica la falta de sanciones porque "reduce la efectividad de las medidas".
La Sindicatura de Comptes de Catalunya ha reprochado la falta de sanciones en las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) de los municipios catalanes. Según el informe del organismo fiscalizador, entre enero de 2022 y marzo de 2025 solo seis de los 23 municipios obligados a aplicar esta medida sancionaban a los vehículos contaminantes que accedían a los perímetros restringidos. La conclusión, avanzada por el diario El Periódico, señala que la ausencia de multas "reduce la efectividad de las medidas".
Los seis municipios que aplicaban efectivamente el procedimiento sancionador eran Barcelona, Cerdanyola del Vallès, El Prat de Llobregat, Sant Boi de Llobregat, Sant Cugat del Vallès y Viladecans. En cambio, Badalona, Granollers, Lleida, Mollet del Vallès y Terrassa no habían aplicado sanciones, según el informe presentado por el síndico Ferran Roquer como ponente y aprobado por el Pleno de la Sindicatura en la sesión extraordinaria del pasado 30 de julio de 2026.
El documento también detecta "deficiencias importantes" en los sistemas de seguimiento de las ZBE. Los municipios de Badalona, Cerdanyola del Vallès, Cornellà de Llobregat, El Prat de Llobregat, Reus, Rubí, Tarragona, Viladecans y Vilanova i la Geltrú no disponían de procedimientos de seguimiento formalizados, y Badalona y Tarragona no elaboraban informes de resultados.
En el ámbito de la comunicación institucional, solo Girona cumplió con la totalidad de notificaciones exigidas por la normativa, mientras que únicamente siete municipios contaban con un Plan de comunicación y sensibilización aprobado y totalmente ejecutado. Además, L'Hospitalet de Llobregat no respondió a las peticiones de información requeridas, lo que supuso una "limitación al alcance de la fiscalización".
Los indicadores ambientales recabados muestran que el impacto real de las ZBE en la calidad del aire es desigual. Barcelona y Sant Cugat del Vallès registran reducciones efectivas de contaminantes y gases de efecto invernadero. En cambio, la falta de datos en Badalona y Lleida impide evaluar el impacto real de sus zonas restringidas. En materia de movilidad sostenible, mientras localidades como Barcelona, Lleida, Sant Boi de Llobregat y Sant Cugat destacan por sus estrategias globales, municipios como Cerdanyola del Vallès y Mollet del Vallès carecían de "objetivos definidos".
El informe también aborda la singularidad de algunas localidades del Arc Metropolità de Barcelona. Ciudades como Sabadell, Terrassa, Rubí, Vilanova i la Geltrú, Granollers y Mollet del Vallès han encontrado una excepción legal para eximir de sanciones prácticamente sine die a los vecinos empadronados en la zona afectada por la ZBE, al menos hasta el año 2029, según las ordenanzas locales.
