La empresa panadera Pa Artesà del Vallès, fundada por Jaume Junyent en 1980, celebra 46 años con 30 tiendas en el área de Barcelona, 200 empleados y un premio al mejor xuixo del mundo.
La empresa Pa Artesà del Vallès cumple 46 años de actividad con una red de 30 tiendas repartidas por el área metropolitana de Barcelona y un reconocimiento que ha puesto su nombre en el mapa: el premio al mejor xuixo del mundo. Su fundador, Jaume Junyent, de 72 años, sigue vinculado al negocio que arrancó en 1980 en Santa Perpètua de Mogoda.
Junyent no venía del sector. Trabajaba como matricero en la empresa Simon, donde fabricaba moldes para interruptores. En 1980, con 26 años, se acogió a una salida voluntaria durante una crisis de la compañía. Con la indemnización compró un horno en Sabadell junto a su cuñado, panadero de profesión. Poco después, a propuesta del gremio, adquirió la Panificadora Gallecs, una firma en dificultades. «Estaba arruinada. Les dije que si querían que me lo quedara no empezaría a pagar nada hasta dos años después», recuerda el fundador.
La operación, entre la compra y las deudas heredadas, requirió una inversión de 600.000 euros de entonces (100 millones de pesetas), equivalentes a unos cuatro millones de euros actuales según la herramienta de actualización del INE. En una década, la situación se revirtió y Junyent rebautizó el negocio como Pa Artesà del Vallès.
La sede pasó de 1.000 a 5.000 metros cuadrados. La producción está mecanizada solo en lo imprescindible: «Lo hacemos todo a mano, con alguna excepción. Nosotros hacemos pan, bollería y pastelería», explica Junyent. También abrieron el restaurante Cal Jaume, frecuentado por trabajadores del polígono de Can Roca, donde se ubica la empresa.
La firma factura 11 millones de euros al año y emplea a 200 personas, cerca de 70 en la fábrica y 130 en las tiendas. El crecimiento se ha apoyado en la apertura de dos establecimientos anuales. En Barcelona capital suman cinco en Sant Andreu y uno en la calle Calvet. En Parets del Vallès tienen cuatro; en Mollet, dos; en Montcada i Reixac, tres; en Barberà y Cerdanyola, seis; en Santa Perpètua, tres; en La Llagosta, dos, y en Ripollet, tres. De la comercialización se encarga Conchi Galván, esposa del fundador: «Es la artista de la comercialización, el alma de las tiendas».
Junyent está jubilado desde hace cinco años, aunque mantiene una jubilación activa y acude a diario a la empresa. Tiene cuatro hijos: Anabel, Raquel, Paula y Gerard. El benjamín, Gerard, es su sucesor al frente de Pa Artesà del Vallès, lo que según el fundador evitará tener que vender el negocio.
Lo mío es un horno de pan grande, es casero, lo más artesano que se conoce en una empresa grande. El pan tiene que hacerse bien. No puede ser un 'aquí te pillo, aquí te mato'. Tiene que reposar, sentar bien a quien lo coma, que no le hinche el estómago.
El premio al mejor xuixo del mundo, un reconocimiento que distingue la calidad de su bollería artesana, se suma a la trayectoria de una empresa que mantiene la elaboración manual en un negocio de escala industrial. Las tiendas de Pa Artesà del Vallès están abiertas al público en los municipios citados y en la capital catalana.
