Los juicios inmediatos por hurtos y otros delitos leves en Barcelona se celebran ya unos diez días después del delito. La Conselleria de Justícia no renovará el tercer juzgado de refuerzo al estar al día.
La justicia barcelonesa ha logrado reducir de más de ocho meses a aproximadamente diez días el plazo para juzgar los delitos leves, como hurtos de menos de 400 euros, lesiones, amenazas o coacciones. El plan de choque contra la multirreincidencia impulsado por la Conselleria de Justícia ha superado las previsiones iniciales, según avanzan fuentes del departamento a El Periódico.
La clave ha sido el tercer juzgado de guardia de refuerzo que se puso en marcha en marzo de 2025, con un plazo provisional de seis meses renovables. Tras 18 meses de funcionamiento, la conselleria, con el aval del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), ha decidido no renovarlo porque los otros dos juzgados han logrado ponerse al día.
La evolución «es fruto del trabajo coordinado entre los órganos judiciales, la oficina judicial, los cuerpos policiales y las administraciones implicadas», señalan desde Justícia.
La agilidad en el enjuiciamiento es clave contra la reincidencia: permite que las sentencias sean firmes antes y, si el acusado acumula tres condenas firmes por hechos similares, la pena por un nuevo hurto puede pasar de multa a prisión de seis a 18 meses.
Cuando se creó el tercer juzgado, el objetivo era asumir los 18.000 juicios anuales de este tipo y reducir el señalamiento de ocho meses a un mes. Finalmente, el plazo se ha quedado en unos diez días. Cada juzgado ha señalado 24 vistas diarias, hasta 72 entre los tres, aunque algunas se suspendieron o se transformaron en otro procedimiento si los hechos comportaban penas mayores.
La decisión de no renovar el refuerzo podría revisarse según la evolución de los datos en los próximos meses.
