Los ingresos por vivienda e inversiones dispararon la renta en los barrios más ricos de Barcelona en 2023, ampliando la distancia con las zonas de clase media y baja.
La renta disponible de los hogares por cápita en los barrios más acomodados de Barcelona creció con fuerza en 2023 y agrandó la distancia con las zonas de clase media y baja, según los datos publicados por el Ayuntamiento de Barcelona. La oficina municipal de datos atribuye el incremento a las rentas mixtas, que incluyen ingresos por arrendamientos de viviendas, inversiones y actividades empresariales, y que se concentran en los distritos con mayor capacidad económica.
Entre 2022 y 2023, la renta per cápita de la ciudad creció casi un 13%, mientras que las rentas mixtas aumentaron un 24,5%, según los cálculos de la oficina municipal, recogidos por El Periódico. El agregado de rentas mixtas, rentas de la propiedad y otras transferencias corrientes se elevó un 87,7% en ese año.
"Bajo ese concepto hay rentas empresariales, de autónomos, de la propiedad, de activos financieros… Es lógico que se den en territorios de más renta", señala el organismo responsable de las estadísticas municipales. Las rentas mixtas suponen el 44% de los ingresos en Sarrià-Sant Gervasi, el 35% en Les Corts y el 30% en el Eixample, los distritos con mayor peso de esta fuente de ingresos.
La oficina de datos recuerda que la pandemia de 2020 supuso una parada de la actividad económica y que las medidas de protección social sostuvieron a las franjas desfavorecidas, moderando la desigualdad. En 2023, en cambio, la fuerte recuperación económica impulsó las rentas mixtas, que venían de niveles muy bajos, y redujo el peso de las prestaciones sociales. "En consecuencia, los barrios de mayor nivel de renta tienen un crecimiento más elevado que hace que aumenten las distancias", explica el organismo.
El profesor agregado de Geografía Humana de la Universitat de Barcelona (UB) Lluís Frago interpreta esta evolución como un reflejo de un "proceso más general de polarización socioeconómica y de profundización de las desigualdades urbanas". En su análisis, los mecanismos de acumulación y concentración de la riqueza, especialmente las rentas del capital y los salarios de los segmentos más cualificados, tienden a beneficiar a los espacios que ya partían de posiciones favorables.
En los barrios de menor renta tienen un peso comparativamente más importante los salarios bajos, las situaciones de precariedad laboral y las transferencias sociales, lo que limita su capacidad relativa de crecimiento y contribuye a reproducir las diferencias territoriales existentes", añade Frago.
