La Conjura, red impulsada por Bruixes de Ripollet con 30.000 euros, elaborará hasta febrero una propuesta de gestión público-comunitaria para un espacio feminista de referencia en el municipio.
La red feminista y comunitaria La Conjura ha empezado a funcionar en Ripollet con el objetivo de definir cómo debe ser y cómo se puede gestionar un espacio feminista de referencia en el municipio. El proyecto, impulsado por Bruixes de Ripollet y aprobado el pasado junio por la Comunalitat Urbana Populus Labora, cuenta con una dotación de 30.000 euros para dos años, según publica ripollet.cat.
En la iniciativa participan Dones per Can Mas, Dones amb Discapacitat y el colectivo Traça. La red sigue abierta a la incorporación de otras entidades y mujeres del municipio.
El primer objetivo es concretar una propuesta de gestión público-comunitaria que defina el funcionamiento del espacio y la participación de la administración y de la comunidad. Las participantes prevén tener redactado el documento en febrero.
El model que es defineixi es podria aplicar a la Casa de les Dones o en un altre espai
Representantes de Bruixes valoraron en la presentación del proyecto, el sábado 19 de septiembre, que el modelo que se defina se podría aplicar a la futura Casa de les Dones, el equipamiento municipal del carrer Nou actualmente en reforma, o a otro espacio. La voluntad es que el proyecto trascienda este edificio y que las entidades concreten primero una propuesta sólida antes de plantear su encaje en un equipamiento determinado.
El proceso se inició antes del verano con una sesión cero en el Centre Cultural. De aquel encuentro surgieron el nombre de La Conjura y su imagen gráfica, obra de la ilustradora Ivet Beneseit. El sábado 19 se celebró la primera sesión formativa en el Centre Cívic de Can Mas, con el acompañamiento de la cooperativa Etcèteres, centrada en los modelos de gestión público-comunitaria.
Durante los próximos meses, La Conjura prevé celebrar tres sesiones de acompañamiento, un sábado al mes, y cinco visitas a equipamientos de fuera de Ripollet para conocer experiencias de gestión compartida entre administración y comunidad.
Las participantes plantean un espacio feminista abierto, diverso y accesible, sin barreras físicas ni emocionales, que funcione como punto de encuentro y desde donde se impulsen el debate y la acción ecofeminista. La propuesta también quiere llegar a los diferentes barrios de Ripollet.
Desde Dones amb Discapacitat explicaron que sumarse a La Conjura implica el reto de pasar del trabajo sobre problemáticas específicas del colectivo a una perspectiva más comunitaria. La red tiene previsto participar en actividades de ciudad, entre ellas las acciones del 25N y la Fira de les Economies Transformadores.
