Rubí ha celebrado el 64º aniversario de la riada del 25 de septiembre de 1962 con una ofrenda floral en la plaza del 25 de Septiembre. El acto ha estado presidido por primera vez por el mural de Miquel Wert dedicado a las víctimas.
Rubí ha conmemorado este viernes el 64º aniversario de la riada del 25 de septiembre de 1962 con el acto institucional en recuerdo a las víctimas y sus familias. La riada marcó la historia de la ciudad y se calcula que murieron aproximadamente 600 vecinos, aunque la cifra exacta se desconoce. La información la recoge rubi.cat.
La ceremonia se ha celebrado en la plaza del 25 de Septiembre y ha estado presidida por primera vez por el mural del artista Miquel Wert dedicado a la tragedia. La alcaldesa, Ana María Martínez Martínez, ha destacado el nuevo elemento de memoria durante su intervención.
Este mural nos habla de uno de los episodios más dolorosos de nuestra historia, pero pone la mirada en un hecho que también forma parte de aquellos días: la unión y la solidaridad de toda una ciudad que se organizó para volver a levantarse
Martínez también ha subrayado la importancia de seguir explicando la historia del 25 de septiembre a las nuevas generaciones.
Cada vez son más las generaciones de rubinenses que conocen la riada a través del relato de sus padres y abuelos, de fotografías, de documentos y de los testimonios que nos han llegado. Y ahora también podrán acercarse a aquella historia a través de este mural
El acto institucional se ha estructurado en torno a una ofrenda floral amenizada por la música de la Escola Municipal de Música Pere Burés. La representación del Ayuntamiento, encabezada por la alcaldesa y con los portavoces de los grupos municipales, ha sido la primera en depositar flores. Después se han sumado asociaciones vecinales, centros educativos, entidades, clubes deportivos y ciudadanía.
La conmemoración ha contado de nuevo con la participación del Consell Consultiu de la Gent Gran de Rubí. Elvira Altisent Chabarría, miembro del consejo, y Joana Méndez Linares, superviviente de la riada, han puesto voz al recuerdo de quienes vivieron la catástrofe.
Dejó una herida que marcó al pueblo y a las familias que lo perdieron todo en una noche. Pero también salió lo mejor de Rubí: vecinos ayudando, manos tendidas, puertas abiertas y coraje compartido
Su intervención también ha incidido en la necesidad de preservar la memoria de aquel día para evitar que se repita.
Cuidar la riera es cuidarnos todos, para que no vuelva a pasar. Que Rubí no olvide aquel fatídico día y que la memoria nos cuide para que no vuelva a pasar
El mural de Miquel Wert recuerda la tragedia desde la solidaridad que generó entre la ciudadanía. La obra se divide en tres partes y recupera diferentes momentos de los días posteriores a la riada. En el centro reproduce una escena real: una fila de personas cruzando la riera de Rubí sobre un puente improvisado, con una imagen de fondo que evoca aquel Escardívol convertido, según recordaban algunas de las personas que vivieron la catástrofe, en «un gran mar». Con esta intervención, el artista ha querido poner el acento en la unión y la solidaridad de la población y en todas aquellas personas que se organizaron para reconstruir la ciudad, física y emocionalmente.
El recuerdo de la riada también subirá este viernes al escenario del Casino. Metamorfosi es un espectáculo teatral basado en testimonios reales de la riada de septiembre de 1962. Con texto de Montse Flores, coordinación de Mariona Checa y dirección de Àngel Miguel i Castejón, el Grup de Teatre Esbarjo y La Cámara Teatre-Rubí hablan del cambio climático como una metamorfosis del planeta en referencia a Las metamorfosis de Ovidio, que describen un diluvio donde la naturaleza toma con fuerza lo que el hombre ha construido. Dos años después de la dana que afectó a Valencia y coincidiendo con el 64 aniversario de la riada de Rubí, la obra quiere homenajear a las víctimas de los «diluvios» y de la sombra alargada del egoísmo.
