El Ayuntamiento de Barcelona retoma la construcción del Espai Quirón, en el barrio de la Salut, con 83 viviendas dotacionales para gente mayor y un nuevo polo de equipamientos. Las obras, paralizadas por la quiebra de la constructora, durarán dos años y medio.
Las obras del futuro Espai Quirón, en la avenida de la Mare de Déu de Montserrat, 5-11, en el barrio de la Salut del distrito de Gràcia, ya están en marcha. El edificio municipal tendrá 83 viviendas dotacionales para gente mayor con servicios, un espacio diferenciado de convivencia para personas mayores con alta necesidad asistencial y un polo de equipamientos comunitarios. La información la ha dado a conocer el Ayuntamiento de Barcelona.
Los trabajos se retoman después de que quedaran paralizados por la quiebra de la empresa constructora. El nuevo proyecto de reforma incluye la adecuación del espacio para equipamientos, que en la licitación anterior quedaba pendiente para más adelante. El presupuesto es de casi 18 millones de euros y la duración prevista es de dos años y medio.
La primera teniente de alcaldía y concejala del distrito de Gràcia, Laia Bonet, ha asegurado que la reanudación de las obras es una buena noticia para el vecindario de la Salut, que había visto el edificio a medio hacer. En sus palabras, se ganan 83 viviendas dotacionales para la gente mayor en un barrio y un distrito donde cuesta mucho encontrar espacios para construir nueva vivienda.
Es guanyen 83 habitatges dotacionals per a la gent gran en un barri i un districte on costa molt trobar espais per construir nou habitatge
Bonet ha definido el Espai Quirón como un proyecto para que las personas mayores puedan envejecer con dignidad en su casa y en el entorno donde han vivido. También ha explicado que el equipamiento tendrá una zona para las personas mayores que necesitan más acompañamiento asistencial por tener más dependencia y una zona de equipamientos para reforzar la vida comunitaria del barrio.
El edificio, promovido por el Instituto Municipal de la Vivienda (IMHAB), tendrá una planta sótano, una planta baja, planta altillo y cuatro o cinco plantas según la regulación de cada una de las dos calles donde tendrá fachada. Las viviendas dotacionales estarán a partir de la primera planta. El espacio para equipamientos, los almacenes y las salas técnicas se ubicarán en la planta baja y el sótano.
El diseño contempla tres patios que darán luz y ventilación al edificio y crearán zonas de encuentro. Destaca el patio central, que funcionará como gran ágora de llegada donde se centralizarán los accesos a las viviendas y a los equipamientos. Cada piso tendrá una habitación doble exterior, sala-comedor y cocina exteriores, un baño y balcones privativos. Todas las viviendas dispondrán de fachada a la calle y fachada e interior de manzana para garantizar una ventilación cruzada eficiente.
Además de los equipamientos, que se situarán en las plantas sótano y primera, el proyecto incorpora un nuevo equipamiento residencial de tipo público en la cuarta planta: el espacio de convivencia para personas mayores, un nuevo modelo de hogar diseñado para responder a las demandas de las personas mayores que presentan mayor necesidad de ayuda. Este equipamiento consta de 14 espacios privados con un dormitorio y un baño y espacios comunitarios.
El edificio incluye diferentes espacios de usos polivalentes y de integración en el barrio de la Salut, con una gran carencia de equipamientos comunitarios. En el primer diseño del complejo intervinieron las entidades vecinales mediante un proceso participativo, del que salió la tipología de espacios necesarios. La idea era conciliar todos estos usos y dar cabida también a las actividades temporales que la acción vecinal había promovido en el solar que había antes del inicio de las obras: un huerto urbano, sesiones de cine al aire libre o comidas comunitarias.
En la planta sótano se ubicará el espacio de foyer, el auditorio y los huecos y salas de ensayo. De las plantas baja a primera se instalará el casal de barrio de jóvenes y gente mayor, y los servicios compartidos con las viviendas. En la planta quinta habrá un acceso privativo a la sala adscrita a los usuarios del huerto comunitario con salida al espacio exterior.
