Los trabajos de reurbanización de la Gran Via entre Glòries y la rambla del Poblenou, iniciados en octubre de 2025 y previstos hasta principios de 2027, afectan a cafeterías, gimnasios y restaurantes del entorno, que denuncian menos facturación y bajas de socios.
La transformación de Glòries avanza, pero su impacto se deja notar en los negocios de la zona. Las obras de reurbanización de la Gran Via entre Glòries y la rambla del Poblenou, que incluyen el desdoblamiento de las vías del tranvía y la creación de un nuevo espacio urbano sobre los túneles, comenzaron en octubre de 2025 y se prolongarán hasta principios de 2027. Según publica El Periódico, los comercios del entorno ya notan una caída de clientes.
La patronal Barcelona Global vinculó hace dos semanas la caída de facturación con las obras estivales en la vía pública. En Glòries, las cafeterías Wapa y Carlu, con terraza exterior, confirman una "clara bajada de clientes". Jhonnatan Lopez, encargado de Wapa, explica que la mayoría de sus clientes proceden de Glòries y que los desayunos han sido la "parte más afectada", ya que la gente decide no ir para no dar un rodeo excesivo.
Fuentes de Carlu señalan el "ruido" y el "polvo" como los elementos que provocan más quejas, por lo que los clientes prefieren el interior del local antes que la terraza. En la cafetería de especialidad Es Bien, abierta hace apenas tres meses en pleno proceso de obras, uno de sus trabajadores afirma: "Es horrible", y añade que gran parte de su clientela son empleados del centro comercial que, "teniendo en cuenta que solo tienen diez minutos para tomar un café, no lo hacen".
Es horrible
Xiang Xia, del restaurante Umaimon Tonkotsu Ramen, ratifica esta caída de la actividad al asegurar que "se nota mucho el cambio". Más allá de la alimentación, el ámbito deportivo también sufre las consecuencias. Una trabajadora del gimnasio VivaGym destaca la "enorme" cola que hay que hacer para llegar a las instalaciones, una situación que está provocando que varios socios se den de baja y que las personas que antes se acercaban a pedir información dejen de hacerlo.
Por el contrario, existen negocios puntuales que no han registrado ningún cambio notable. Es el caso del Mirador Glòries, donde su público proviene principalmente del exterior y "viene expresamente a ver la ciudad desde aquí", según afirma Helena Busquet.
A las actuaciones exteriores se suma la remodelación del acceso de la estación de Glòries de la L1 que conectará directamente con el DHub. El nuevo espacio, de unos 380 metros cuadrados, permitirá acceder al metro desde el interior del equipamiento cultural y constituye el primer acceso al suburbano desde el interior de un equipamiento público. Las obras del nuevo vestíbulo comenzaron en diciembre de 2025 y daban continuidad a unos trabajos de estructura ejecutados anteriormente.
"Es un reto", admite Margarita Cabrero, a lo que añade que "nos hemos tenido que preparar". A pesar de las dificultades, explica que el proceso de construcción ha sido rápido y ha cumplido con el calendario previsto. El nuevo acceso estará integrado en el funcionamiento del DHub, por lo que su apertura quedará vinculada al horario del equipamiento y no al horario habitual del metro.
Los comercios afectados seguirán conviviendo con las obras hasta principios de 2027, cuando está previsto que finalicen los trabajos de reurbanización de la Gran Via.
