Ripollet presenta una cubierta verde de 400 metros para reducir el impacto de la C-58

El Ayuntamiento de Ripollet presenta la propuesta de la Generalitat para reducir el impacto de la C-58: una cubierta verde de 400 metros sobre los carriles en sentido Barcelona y la reforma del puente de la calle de…

Jordi Martí
· 5 min de lectura

El Ayuntamiento de Ripollet ha presentado a los vecinos la propuesta de la Generalitat para reducir el impacto de la C-58: una cubierta transitable de 400 metros sobre los carriles en sentido Barcelona y la reforma del puente de la calle de Tarragona.

El Ayuntamiento de Ripollet presentó este miércoles, 23 de septiembre, la nueva propuesta de la Generalitat para reducir el impacto de la C-58 a su paso por el municipio. Según ha informado ripollet.cat, unas 50 personas asistieron a la primera audiencia pública en el Centro Cívico del Pont Vell y cerca de 40 a la segunda en el Centro Cultural. El objetivo de los dos encuentros era dar a conocer la propuesta y recoger la opinión de la ciudadanía.

El alcalde, Luis Tirado, la regidora Lurdes Serra y el jefe de Urbanismo, Oriol Bayó, explicaron en el Centro Cultural las dos actuaciones que se trabajan con la Generalitat: la solución para reducir el impacto de la C-58 y el estudio de reforma integral del puente de la calle de Tarragona. Ambas actuaciones se desarrollarán de forma independiente.

Llevamos muchas reuniones y años trabajando esta propuesta

Tirado destacó que, después de 30 años de reivindicaciones, Ayuntamiento y Generalitat están ahora alineados para sacar adelante una solución. Según el alcalde, si la propuesta cuenta con la aceptación necesaria, la Generalitat está dispuesta a tirarla adelante. Ambas administraciones trabajan ahora para concretar el calendario de ejecución.

La actuación propone intervenir a lo largo de 600 metros de la autopista, en dos modalidades: la primera con un apantallamiento acústico de 200 metros, hasta la pasarela de peatones, y una segunda que cubre los 400 metros siguientes de autopista, los tres carriles en sentido Barcelona, los más próximos a las viviendas, hasta conectar con el puente de la calle de Tarragona. La propuesta reduciría el impacto sobre las viviendas de Can Tiana y Pont Vell en el tramo comprendido entre el inicio de la calle de Sant Sebastià y los terrenos del futuro hospital Ernest Lluch.

La cubierta sería transitable e incorporaría una zona verde. Según se explicó durante la sesión, permitiría ganar unos 16.000 metros cuadrados de espacio público. La propuesta prevé también actuar sobre la conexión para peatones que cruza la autopista, donde actualmente conviven el paso de peatones y el de vehículos de movilidad personal. Durante la presentación se explicó que la nueva configuración permitiría conectar este paso con el espacio público creado sobre la C-58 mediante escaleras y rampas laterales.

También se hará una bajada de la rasante de la autopista y el desvío de su trazado para alejarla tanto como sea posible de los edificios. Oriol Bayó explicó que la distancia respecto a las viviendas pasaría aproximadamente de los tres metros actuales a unos siete u ocho metros. El tratamiento del muro resultante y el diseño del espacio público todavía se tendrán que definir y se quieren trabajar con participación vecinal.

La segunda propuesta presentada es el estudio para la reforma integral del puente de la calle de Tarragona, fruto de una petición del Ayuntamiento. La propuesta plantea desplazar los carriles de circulación, eliminar una de las aceras, incluir un carril bici de doble sentido y ampliar la acera que accede directamente al CUAP. Durante la sesión se precisó, sin embargo, que la distribución mostrada en los dibujos no es definitiva.

Las obras incluyen también la construcción de una rotonda en la carretera de Barcelona que sustituiría la actual intersección semafórica frente al CUAP. La propuesta tiene en cuenta la movilidad que generará el futuro hospital Ernest Lluch.

Tirado explicó que la Generalitat ha asumido la responsabilidad sobre el puente y se encargará del proyecto y de la licitación de la obra. La futura rotonda afecta a los términos de Ripollet y Cerdanyola y requerirá un convenio entre la Generalitat y los dos ayuntamientos. Según el alcalde, la Generalitat financiará la actuación sobre el puente, mientras que los consistorios tendrán que asumir las actuaciones que corresponden a sus términos municipales. La previsión es que las obras del puente se puedan ejecutar durante el 2028.

En el turno de palabra, Tirado anunció que la Generalitat encargará un estudio del impacto acústico de la C-58 al otro lado del municipio, una medida surgida de la reunión del martes con los grupos municipales y el Fòrum Soterrem l'Autopista. El estudio tendrá que determinar si hace falta instalar pantallas acústicas o aplicar otras medidas para reducir el ruido en este lado.

Algunos asistentes también preguntaron por qué la cubierta solo afecta a los carriles en sentido Barcelona. Los responsables municipales explicaron que cubrir los dos sentidos se descartó por la afectación sobre el río y las aguas freáticas. También se preguntó por la evacuación de los humos bajo la cubierta, un aspecto que todavía se tendrá que concretar técnicamente.

En una intervención final desde el público, el regidor Roger Bayó remarcó que, si se consigue un acuerdo entre todas las partes, por primera vez hay sobre la mesa una solución viable y posible de sacar adelante para afrontar una reivindicación histórica de Ripollet.

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